La termografía infrarroja, al igual que la fotografía convencional, requiere una correcta aplicación de principios básicos de captura de imagen para obtener resultados fiables y útiles. Sin embargo, su finalidad no es estética, sino la representación objetiva de la distribución térmica de un objeto o escena, permitiendo identificar patrones de temperatura y realizar mediciones precisas.
Para lograrlo, la imagen térmica debe mostrar el objeto con el tamaño, encuadre y nivel de detalle adecuados, evitando distorsiones que puedan dificultar la interpretación de los datos. A diferencia de la fotografía visible, en termografía no se necesita iluminación externa, ya que la cámara registra la radiación infrarroja emitida y reflejada por los cuerpos.
El control del intervalo de temperaturas visualizado es un aspecto clave, pues determina el brillo y el contraste de la imagen y, por tanto, la claridad con la que se representan las diferencias térmicas. Aunque las cámaras térmicas ofrecen ciertas opciones de ajuste y edición, no todos los parámetros pueden modificarse posteriormente ni todos los errores de captura pueden corregirse, lo que hace imprescindible prestar especial atención a la configuración inicial de la cámara.
La tecnología de termografía activa consiste en aplicar energía externa a objetos o procesos para inducir cambios de temperatura, que posteriormente se analizan mediante una cámara infrarroja. Se trata de un método eficaz de ensayo no destructivo para objetos o escenas que no presentan variaciones térmicas naturales, es decir, cuando no existe una diferencia de temperatura inherente en el objeto o el entorno.
La termografía activa desempeña un papel fundamental en la detección de fugas en tuberías de agua fría o filtraciones de agua en muros exteriores de edificios. Mediante la aplicación de energía externa - por ejemplo, realizando la inspección en momentos de grandes diferencias térmicas (mañana y tarde) o utilizando una fuente de calor para calentar las zonas sospechosas -, es posible localizar fugas y daños por humedad.
Igualmente, al intentar localizar una fuga en una tubería de agua fría situada dentro de una pared interior, suele resultar difícil observar un contraste térmico significativo en la imagen. Sin embargo, al aplicar una fuente de calor externa (como aprovechar diferencias térmicas ambientales, usar lámparas halógenas para calentar la superficie o introducir agua caliente en la tubería), se generan variaciones de temperatura debidas a la diferente capacidad de absorción térmica de los materiales. Esto puede permitir identificar cambios térmicos en la zona de la fuga, ya que la temperatura superficial en ese punto puede diferir de la del área circundante.
La resolución IR suele ser la primera especificación que se evalúa al seleccionar una cámara térmica, ya que determina el nivel de detalle de la imagen y el rendimiento de la medición. Los detectores de baja resolución generan imágenes más borrosas o “granulosas”, lo que puede dar la impresión de que están desenfocadas. La resolución se basa en el número de elementos detectores del plano focal y suele expresarse como número de píxeles o mediante resolución horizontal y vertical, por ejemplo, 160 × 120. Una cámara de 160 × 120 dispone de 19.200 píxeles, mientras que una resolución estándar superior es 384 × 288 (110.592 píxeles). A mayor resolución IR, mayor nivel de detalle y mayor capacidad de medir objetivos pequeños desde mayores distancias.
Muchas cámaras térmicas incorporan una cámara visual integrada. Una cámara óptica de baja resolución puede servir para añadir información gráfica mediante modos como Picture in Picture o fusión de imágenes. No obstante, si se necesitan informes con imágenes visuales y térmicas de alta calidad, se recomienda optar por cámaras con resoluciones superiores, como 8 MP. La posibilidad de capturar simultáneamente imágenes térmicas y visuales ahorra tiempo tanto en campo como en la elaboración de informes.
En cámaras portátiles no refrigeradas con microbolómetro, el rango de temperatura debe seleccionarse adecuadamente en función de la radiación incidente. Si el rango es demasiado bajo, la imagen aparecerá sobresaturada; si es demasiado alto, la imagen resultará subexpuesta. Para obtener imágenes precisas y mediciones correctas, debe seleccionarse el rango de temperatura más bajo posible que incluya la temperatura máxima de la escena. Algunos modelos permiten mostrar las zonas sobreexpuestas o infraexpuestas en colores contrastados según la configuración.
Una imagen desenfocada mezcla las temperaturas del fondo con las del objetivo medido, lo que puede provocar errores significativos. El enfoque es una característica clave que amplía la versatilidad de la cámara. Existen tres tipos de enfoque: fijo (sin enfoque), manual y automático, cada uno con una finalidad específica. El enfoque fijo reduce costes y complejidad, pero ofrece menor nitidez en distintas distancias de trabajo. Es adecuado para técnicos que necesitan mediciones rápidas a corta distancia o cuando no se requieren informes detallados. Por el contrario, el enfoque manual y el automático proporcionan imágenes nítidas en un rango más amplio de distancias, con mejoras evidentes en la calidad de imagen y la precisión de medición. La calidad y el tipo de lente, junto con la capacidad de ajustar el enfoque, influyen directamente en la claridad de la imagen y la exactitud de las mediciones.
En general, la cámara no tiene una distancia máxima de uso, pero es importante tener en cuenta que el tamaño del punto de medición aumenta a medida que se incrementa la distancia al objeto. Para garantizar mediciones precisas, las cámaras térmicas, como sistemas ópticos, requieren una resolución suficiente (número de píxeles) en la zona medida. Objetivos pequeños o grandes distancias requieren mayor resolución y ópticas con un campo de visión más estrecho.
Para una medición de temperatura óptima, se recomienda un mínimo de 5 × 5 píxeles en el área de interés. En nuestro sitio web disponemos de una herramienta (spot size calculator) que permite calcular el campo de visión y el área de medición: https://tool.hikmicrotech.com/product-params
Por ejemplo, a una distancia de 1 metro, el punto de medición de la cámara M11W tiene un diámetro de 1,67 cm. A 10 metros, el diámetro del punto de medición es de 16,67 cm.
Para mejorar la interpretación de una imagen térmica, es fundamental ajustar correctamente el nivel y el campo. Seleccionando el intervalo de temperatura adecuado se puede modificar el contraste y el brillo de la imagen. En modo manual, se pueden asignar colores falsos de la paleta a temperaturas específicas del objeto de interés, un proceso conocido como “ajuste térmico”. En modo automático, la cámara determina los límites superior e inferior del intervalo en función de las temperaturas mínima y máxima de la escena. Un escalado correcto de la imagen térmica es esencial para una interpretación precisa, aunque a menudo se pasa por alto.
Las paletas utilizan distintos conjuntos de colores para representar intervalos de temperatura. Las paletas en escala de grises, hierro y arcoíris son las más comunes, cada una con sus ventajas e inconvenientes. Los tonos grises son ideales para identificar pequeños detalles geométricos; la paleta hierro es intuitiva y fácil de interpretar; y la paleta arcoíris ofrece mayor contraste, aunque puede generar imágenes más “ruidosas” en superficies con temperaturas o materiales variados.
El aspecto de las imágenes térmicas depende tanto de la técnica del termógrafo como de la configuración utilizada. Las imágenes radiométricas guardadas pueden editarse posteriormente, permitiendo modificar parámetros relevantes para el cálculo de temperatura, como la distancia, la emisividad y la temperatura aparente reflejada. Si estos valores se configuraron incorrectamente o se necesitan más puntos de medición, los valores de temperatura pueden recalcularse a partir de los ajustes actualizados.
En conclusión, obtener buenas imágenes térmicas requiere habilidad, conocimientos y experiencia. Aunque el uso de equipos de alta calidad ayuda a conseguir imágenes nítidas, no garantiza buenos resultados si no se utilizan correctamente. La práctica, la formación, el intercambio de conocimientos con otros profesionales de la termografía y la experiencia en campo son fundamentales para un trabajo profesional en este ámbito.Top of Form
Hikmicrotech.com nos gustaría utilizar cookies de análisis y otras tecnologías de seguimiento similares ("Cookies") para ayudarnos a mejorar nuestro sitio web. Las cookies recopilan información de una forma que no identifica directamente al usuario. Para obtener más información sobre las cookies que utilizamos, consulte nuestra cookies policy aquí.